miércoles, 23 de abril de 2014

Los emprendedores, Quijotes del siglo XXI

"En algún lugar de la mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor." Miguel de Cervantes Saavedra

Hoy se cumplen 398 años de la muerte del que es considerado el máximo exponente de la literatura española, Miguel de Cervantes Saavedra. A propósito de su muerte, me he detenido unos minutos en estos días tan agitados y donde todo pareciera ir a mil por hora, a meditar acerca de los símiles entre el pintoresco personaje del Quijote y mi vida como emprendedor.

Me atrevo a decir que todos los emprendedores somos Quijotes modernos, porque andamos por la vida luchando con nuestros propios gigantes mientras casi todas las personas, piensan que estamos un poco locos. Cuantas veces no hemos escuchado de la gente mas cercana a nosotros la frase: "por que no te buscas un trabajo de verdad", pero no desistimos de nuestra faena, debemos derrotar a los gigantes.

Imaginamos con certeza, al ir en nuestro "Rocinante" que los frutos de nuestros esfuerzos tarde o temprano convertirán a nuestro humilde equino, en un fiero corcel deportivo y rojo, de fabricación italiana.

Nos ha tocado como al Quijote, que hemos andado sin un centavo entre los bolsillos, pero soñando, planificando y trabajando para lograr, algún día no muy lejano, millones. (Y esto solo los locos lo entendemos).

¡Y Sancho! ¡Como dejar a un lado a Sancho!, esas pocas personas que cumplen el papel vital de escuderos en nuestras vidas, están un poco menos locos que nosotros pero aun así nos siguen en toda aventura creyendo fielmente que tarde o temprano alcanzaremos el éxito y cuando nuestras "locuras" se van muy a las nubes tratan gentilmente de ponernos nuevamente sobre la tierra. ¡Un aplauso para los Sanchos de mi vida!

¡Dulcinea!, Dulcinea... ¿que viaje de aventuras estaría completo sin una dama en nuestro corazón a quien dedicar nuestras victorias? algunos ya la encontraron otros todavía seguimos buscando, mientras tratamos de acumular éxitos para cuando llegue el momento de toparnos finalmente con ella, nos vea como un flamante y victorioso caballero.

He de terminara a mi manera esta entrada como hace varios siglos Miguel de Cervantes la empezó:

"En un lugar de Guatemala, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un chapín de los de pluma en el tintero, corridas financieras en la computadora, una carcacha poderosa y muchos sueños que cumplir"

Al final de la vida espero poder decir con propiedad: "¡WOW!, que gran obra la que he vivido".

JLG

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