Pusiste en mi rostro una sonrisa
Aquella noche de año nuevo cuando te metiste para siempre en mi mente.
Un milímetro a milímetro bajaste de mi cabeza poco a poco al corazón.
Lo hiciste latir tan fuerte a pesar de ir contra la razón.
A lo lejos nos alumbra la misma luz de luna entre la cornisa.
Marinando de una absurda ilusión,
A dos personas que a penas y compartieron unas horas.
Renacen todos los días los pocos minutos compartidos
Imaginando como sería estar físicamente un poco más cerca para poder
Abrazarte cuando me plazca, sin temor a abrir los ojos y que
No estés allí.
Ahora solo me queda suspirar recordándote de lejos esperando que el momento de tenerte entre mis brazos llegue pronto y dure para siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario