lunes, 12 de agosto de 2013

Amor fugaz.

Hacia ya 2 años que no tenían comunicación. El destino volvió a cruzar sus caminos en una tarde efímera. Por algunas horas afloró el sentimiento intenso que habían dejado atrás; jugaron como solían hacerlo entre las flores y el pasto verde de una llanura. El clima frío incitó a los viejos amantes a las caricias y entre risas y besos hicieron de la llanura su último aposento para compartir sus cuerpos. Con forme las horas pasaban, las risas se convirtieron sollozos se fueron convirtiendo en nostalgia, ambos sabían que al caer la noche tendrían que separarse para siempre, esa tarde hermosa sería la última que compartirían: ella tenía que volver y afrontar las consecuencias de sus decisiones, contraer matrimonio con alguien a quien quería pero no amaba. 

Llegó la noche, entre sollozos, abrazos y caricias la despedida era inminente. Así cómo el destino había cruzado sus caminos sus decisiones los separaban para siempre.

Y los años pasaron, cada quien seguio su camino pero nunca olvidaron el tiempo que compartieron juntos y menos esa tarde hermosa donde todo pareció estar de nuevo bien, donde no hubo nada y  esa nada lo fue todo...

Ahora los huesos reumáticos de 2 viejos crujen al imaginar como hubiera la vida sido si esa misma tarde por siempre la hubieran vivido.

Adios.

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