Sediento de ilusión mi corazón se encontraba, y como un
tornado apareciste en mi vida
rodeando de luz y emoción mis días.
Inesperadamente mi mente cautivaste,
devolviéndole a mi rostro las sonrisas perdidas y trayendo de nuevo los suspiros ilusionados que un día creí ya nunca volverían.
No hay comentarios:
Publicar un comentario